HACIA UNA PSICOLOGÍA HUMANIZADA

Una psicología humanizada es, sencillamente, una psicología que considera todos los aspectos del ser humano. Cada persona es una totalidad. Es un cuerpo, complejo e interdependiente, es su psiquismo, sus emociones y sus recursos cognitivos. Es un proyecto de vida, una situación social y económica. Es, también, un manojo de sueños, anhelos, idiosincrasia, creencias, valores, estilo de vida. Es la persona, y es su entorno. Es sus vínculos, su trabajo, sus lugares de pertenencia, la cultura en dónde se desarrolla. Es el resultado de la interacción con todos sus espacios sociales, físicos y virtuales.

Partiendo de esta premisa, hacemos una psicología humanizada cuando en nuestro consultorio le damos cobijo a todos esos aspectos. Porque, cuando un paciente sufre, lo hace en todas sus diversas realidades. Un psicoterapeuta es aquel profesional que decidió, por vocación formación, acompañar el padecimiento de toda la persona, no de alguno de sus aspectos (por más importante que éste sea). Un psicoterapeuta debe ser humano, esto es, debe sentir y resonar emocionalmente con el dolor del otro. Sólo siendo psicólogos humanos podemos abrazar toda la complejidad de nuestros pacientes y ayudarlos a confiar en que hay un camino de regreso de ese lugar de angustia en el que están atrapados.

Por Horacio Yañez, miembro fundador de CEPAP


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